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fotografiar golf

Un reto complicado, un arte agradecido

Texto y fotos: Nuria Ayarra

El otro día hablando con un amigo golfista, me comentaba que fotografiar campos de golf le parecía relativamente sencillo. Si el campo es bonito, hay buena luz y tienes una cámara profesional, no veo mucha dificultad, decía. Otra cosa es hacer fotos a jugadores o documentar un torneo. Pues bien, en realidad es más complicado de lo que parece.

   Es cierto que si el espacio es bonito ayuda mucho, de eso no hay duda. El Saler y El Real Club Sevilla Golf, por ejemplo, son campos cuidados, con diseños excepcionales y ubicados en entornos que resaltan la belleza del escenario (mar, palmeras, un Parque Natural, etc). Pero, como en todas las vertientes de la fotografía, es imprescindible la buena luz. Esperar a que se produzca una buena iluminación a la hora oportuna. Un rayo que se filtra entre nubes, un atardecer naranja o rosa, un amanecer con el sol saliendo del mar…

FOTOGRAFÍAS DE CAMPOS DE GOLF

   También hay que tener en cuenta las dificultades del espacio en sí. Ya sabemos todos lo delicadito que es un campo de golf. Los socios están jugando y no puedes molestarles, el equipo de mantenimiento se mueve mientras hace su trabajo. Así que hay que buscar un hueco en el día donde haya poca gente, y que la luz adecuada coincida. Además, previamente hay que localizar los espacios y conocer el campo. Esto lleva su tiempo.

El Saler y El Real Club Sevilla Golf, por ejemplo, son campos cuidados, con diseños excepcionales y ubicados en entornos que resaltan la belleza del escenario (mar, palmeras, un Parque Natural, etc). Pero, como en todas las vertientes de la fotografía, es imprescindible la buena luz. Esperar a que se produzca esa buena iluminación a la hora oportuna.

Real Sociedad Hípica Club de Campo

   Antes del amanecer y del atardecer. Son las horas mágicas y en esos momentos hay que estar atento. A las 12 am y a las 3 pm por ejemplo, si el cielo está despejado y azul, la luz es muy dura y hace sombras contrastadas. Por lo tanto, a esas horas casi siempre es preferible que haya nubes, ya que aportan dramatismo a la escena y dan más juego. En general, si hay que adaptarse a un horario, lo mejor es fotografiar el campo por la tarde. Y luego está la posición, dónde colocarte para que un green tenga fuerza, o que en la foto, la calle muestre la longitud y la perspectiva que buscamos, al igual que en el Tee de salida. Incluso los Bunkers amplios. Aquí también influye la lente que estés utilizando. No es lo mismo un gran angular que un teleobjetivo (imprescindible para torneos y competiciones).

   En cuanto a los golfistas, las dificultades de logística son las mismas (que no haya gente jugando, que la hora de luz sea buena, etc.). Pero aquí entra el movimiento. Obviamente si hay tiempo se pueden repetir las tomas varias veces, y al final siempre salen buenas fotos.

  En definitiva, para fotografiar golf, se requiere paciencia, destreza y experiencia. Los buenos equipos ayudan, sobre todo son muy importantes las ópticas. Cada una da un toque diferente. Es un reto complicado pero un arte muy agradecido. Cuando estás procesando las imágenes y las ves en grande, a veces sólo te sale exclamar Wowww. Porque quién puede negar que el golf es sencillamente bonito y fotogénico.

FOTOGRAFÍAS DE JUGADORES

Desde que era adolescente, siempre llevaba una cámara de fotos al hombro. Luego estudié Ciencias Políticas y me dediqué durante un tiempo a la Comunicación en este sector, compaginándolo con reportajes fotográficos institucionales.

   Tras la crisis de 2008 me reinventé y focalicé mi camino profesional en la fotografía. Concretamente hice varios reportajes de viajes para diferentes revistas y empresas como Pullmantur y la Oficina de Turismo de Francia. A partir de entonces, además de viajes, amplié los horizontes hacia la fotografía de estudio, retratos, eventos, producto…

   En los últimos años he hecho algunos reportajes de golf. Reconozco que disfruto muchísimo fotografiando campos, jugadores… Me encanta este deporte, pero hay días que prefiero llevar a cuestas la cámara antes que los palos.

   Desde hace dos años, trabajo también como Location Manager para diferentes productoras. Me gusta muchísimo. Localizar espacios para las escenas de los rodajes es muy interesante. En general soy bastante versátil, me adapto a las circunstancias y disfruto con cada una de las vertientes de la fotografía.