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Campos

tarde de invierno en el robledal golf (madrid)

Texto: Carla de la Serna . Fotos: Nuria Ayarra

Con 17 grados y una bonita luz de invierno, nos sentamos en la terraza restaurante de El Robledal. Y charlamos un rato largo con Constantino Prieto (Costa), Gerente de este Club de golf situado a media hora de Madrid, muy cerca de Alcalá de Henares.

  No conocíamos El Robledal y la verdad es que teníamos curiosidad. Costa, que lleva aquí 25 años trabajando, nos cuenta que lo inauguró el Rey Emérito a mediados de los setenta con el nombre de Valdeláguila. Entonces, era un Club social con piscina olímpica, tenis y 9 hoyos. Con algunas crisis de por medio, Valdeláguila fue aguantando el tipo hasta que en 2005 lo compró una promotora y se diseñaron 9 hoyos más. Pero luego pasó lo que suele pasar, dice Costa, que cuando van bien las cosas, cuando se invierte y se remodela, cae encima otro nubarrón: crisis de 2008 y de nuevo un frenazo. Diría incluso que ésta fue más grave que la misma Pandemia.

  Pero Costa lo ha llevado con optimismo, le ha puesto pasión a la gestión y está contento con el campo y con el Club. Es mixto, con socios, abonados y jugadores externos, que sobre todo vienen los fines de semana. Cada vez juega más gente joven, y eso son buenas noticias para el golf, que trae debajo del brazo un relevo generacional importante, apunta Costa.

EL CAMPO

  El recorrido está enmarcado en plena naturaleza y aunque se llama El Robledal, no tiene robles, pero sí encinas ¿Cómo es el campo? ¿Es complicado? Difícil es el hoyo 7, dice riéndose y el 12 es muy bonito. El campo es corto (5.742 metros desde amarillas) y desde algunas salidas no se ve la caída de la bola. Esto para un golfista que lo juega la primera vez despista un poco. De hecho, cuando viene alguien nuevo o es principiante, le aconsejo que salga desde rojas. Tiene pares 4 cortos, con lo cual hay que saber colocar bien la bola. Los pares 5 son largos y hay algunos pares 3 de casi 200 metros. Las calles no son muy anchas ni los greenes muy amplios. En resumen, podría decirse que es un recorrido divertido, exigente y con sus tramos complicados. Hay que saber cogerle el punto. Yo aconsejo jugarlo mínimo dos o tres veces para poder disfrutarlo.

Seguimos hablando de golf y nuevas tecnologías, del presente y el futuro de este deporte, y la tarde va cayendo. Pero aún queda un buen rato de luz y salimos al campo en buggie. Es cierto que si no lo conoces te pierdes un poco, te desorientas. Confirmamos que el hoyo 7 es el más bonito. Algunos lagos están secos, han tenido problemas de sequía como tantos campos en España. No nos da tiempo a jugar todos los hoyos, además vamos haciendo fotos. Pero pinta muy bien el campito. Tiene razón Costa, hay que repetir.

    Apenas hay jugadores esa tarde. Un lujo para el que venga a conocerlo. La terraza del hoyo 19 tiene muy buenas vistas, y a diez kilómetros está Alcalá de Henares, Ciudad Patrimonio de la Humanidad. Para los golfistas que suelen jugar el mismo campo en Madrid, yo sugiero que vengan a conocer y probar El Robledal.

34 918 859 659

golf@robledalgolf.com

PRECIO GREEN FEE: DESDE 36,50€ PARA EXTERNOS