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torneo de golf pro

¿cómo se vive la recta final?

Texto: Carla de la Serna    Fotos y vídeo: Nuria Ayarra & CS   

ES DOMINGO, última jornada del torneo Madrid Ladies Open. Estamos en el Club de golf Jarama RACE. El estado del campo es impecable, para quitarse más de un sombrero. Ha sido el comentario general de muchos asistentes, y sobre todo de los socios. Escucho cómo algunos le dicen al director del Club entre risas: ¡Ojalá estuviera así de bonito el resto del año! Ojalá. El equipo de mantenimiento ha hecho un gran trabajo.

  La competición está a punto de finalizar. Han sido cuatro días de juego intenso, tensión, nervios y apretones de mandíbula. También ha habido momentos de calma y concentración, imprescindibles para destacar en este deporte casi siempre tan solitario ¡benditos caddies! El esfuerzo que han hecho las profesionales me parece admirable, con un nivel de juego a la altura de espectáculo. Me pregunto cómo tiene que estar de ordenada la cabeza para lograr destacar entre 126 jugadoras PRO de varias nacionalidades. Una de las grandes sensaciones está siendo la madrileña Cayetana Fernández, que todavía es amateur, este es su primer torneo profesional y figura en el partido estelar. Con ella juegan la malagueña Ana Peláez y Agathe Sauzon que, como buena francesa, va vestida de Lacoste gorra incluida y toda de verde.

PÚBLICO, PRENSA Y VOLUNTARIOS, IMPRESCINDIBLES

   Durante el día ha habido mucha expectación y el ambiente se va caldeando según avanzamos hacia el hoyo 18. Hace tarde de verano a pesar de estar en mayo. Las jugadoras notan el calor del público, que las sigue, las aplaude y acompaña durante los últimos hoyos. Está motivado por el liderazgo español. Hay muchos niños, algunos de ellos voluntarios portando los marcadores. Los Marshal también se lo están currando: caminan, caminan y piden silencio antes del golpe. La prensa está entregada, y los reporteros buscan el encuadre oportuno sin molestar. Es muy importante ser discreto, que no se oiga el click de la cámara, pero cuanto más cerca mejor. Destacan los teleobjetivos entre las caras del público. Algunos fotógrafos se tiran sobre la hierba buscando la imagen más original. Tras la lente, capto los swings bestiales de las golfistas. Da gusto escuchar el choque de la bola con el driver. También congelo las caras de los asistentes, que miran hacia arriba con la mano haciendo visera buscando la pelota en el aire. Aunque lo que más me divierte es atrapar la complicidad entre caddie y jugadora.

   A lo largo de la jornada, he ido saludando a conocidos por el campo. Es verdad que Madrid a veces resulta pequeño. En la parada técnica del hoyo 10 me encuentro a un amigo que me hace especial ilusión. Porque el día anterior me costó convencerle para que viniera ¿Cómo no te animas siendo un gran aficionado al golf y además socio del RACE? ¿Te vas a perder el evento por hacer un plan más de domingo cualquiera? Ya, la verdad, no sé, es por no desplazarme hasta allí, que está lejos, me decía el muy vaguete. En Estados Unidos y otros países, por ejemplo, una competición de este calibre tiene mucha más afluencia. Si los profesionales juegan un gran torneo, para los aficionados el plan es ir a verles de cerca. Nos falta recorrido. Bueno y qué, ¿lo estás disfrutando? Sí, sí, a tope. Buen ambiente, nivelazo de golf, mis hijas encantadas, la organización estupenda. Ha merecido la pena ¡Me alegro!

Las jugadoras notan el calor del público, que las sigue, las aplaude y acompaña durante los últimos hoyos. Está motivado por el liderazgo de las españolas. Hay muchos niños, algunos de ellos voluntarios portando los marcadores. Los Marshal también se lo están currando: caminan, caminan y piden silencio antes del golpe.

LA CONQUISTA DEL TROFEO

Tee del hoyo 18. Ana Peláez está a -23 golpes. Cayetana a -14. Después de la salida vamos todos directos al green. La televisión está presente, el público entero concentrado. Los niños expectantes ante la novedad. Se pide silencio. Cayetana emboca la bola y se abraza con su hermana, que ha hecho de caddie esta última vuelta. Hay aplausos. Todos esperamos que Ana Peláez culmine la conquista y dé saltos de alegría. Y así es. Vitoreamos con fuerza, ella se emociona, y se lanza a los brazos de su hermano caddie. Luego acuden las amigas y la madre. Lágrimas, te quieros y champán. Se ha proclamado campeona. Enhorabuena por un sueño cumplido.

   Luego la entrega de premios. También emocionante. La segunda clasificada ha sido la sueca Linnea Storm. Y tercera posición para Cayetana Fernández. El torneo ha sido un éxito. Los organizadores y el Club están contentos. Las jugadoras y el público también. Y yo me felicito con mi compañera de faena por haber documentado nuestra primera experiencia en un torneo de golf PRO.